Palabras



بِسْ&# 1605;ِ اللّ&# 1614;هِ الرّ&# 1614;حْمَ& amp;#1606;ِ الرّ&# 1614;حِيم& amp;#1616;

وَ بِهِ نَسْ&# 1578;َعِي& amp;#1606;ُ

اَلْ&# 1581;َمْد& amp;#1615; لِلّ&# 1614;هِ رَبِ&# 1617; الْع&# 1614;الَم& amp;#1616;ينَ وَ الصّ&# 1614;لاَة& amp;#1615; وَ السّ&# 1614;لاَم& amp;#1615; عَلَ&# 1609; سَيّ&# 1616;دِنَ& amp;#1575; مُحَ&# 1605;َّدٍ وَ عَلَ&# 1609;

اَلِ&# 1607;ِ وَ صَحْ&# 1576;ِهِ اَجْ&# 1605;َعِي& amp;#1606;َ

En Nombre de Allah, Clemente y Misericordioso

¡Allah!, imploramos tu apoyo. Alabado sea Allah, Señor del Universo y la paz y las bendiciones de Allah sean con nuestro Mensajero Muhammad, su estirpe y todos sus compañeros.

¡Hermano!; me has pedido algunos conse-jos, ahora te los daré a modo de relatos cortos. Léelos. Mi alma también estará atenta, ya que yo lo mismo que tú los necesito. Te los contaré usando ejemplos militares porque tú lo eres. Yo, un día, los he reiterado a mi alma largamente a través de ocho palabras basadas en ocho benditas aleyas del Corán. A mi alma los repito otra vez más, resumiéndolos y utilizando un lenguaje simple. Quien desee escucharlos, que pueden conmigo.

Primera Palabra

Bismillah, En nombre de Allah, encabeza cada buen acto y todo asunto trascendente. Por ello, hemos de comenzar diciendo: “Bismillah” - “En nombre de Allah”.

¡Alma!, Sepa que esta locución bendita tal como es el lema del Islam, es también la frase que está en boca de todo lo existente para recordar a Allah.

¡Alma!. Si realmente quieres saber la tremenda e inagotable fuerza y manantial interminable que posee Bismillah esta frase: “En Nombre de Allah”, entonces pon mucha atención al escuchar este corto relato.

Es necesario al beduino que va de un lugar a otro, en el desierto, y que circula libremente disfrutando del mismo, tiene que llevar el nombre de un jefe tribal que lo proteja para estar a salvo de los malos y de esta manera, puede cumplir con sus asuntos y llevar a cabo sus tareas. De no ser así, el beduino se queda perplejo, sólo y siempre inquieto por la posible aparición de innumerables enemigos.

Imaginemos, pues, que hay dos hombres que están haciendo esta excursión, en el desierto; Uno es modesto, mientras que el otro es vanidoso. En cuanto al primero, él pertenece a un jefe tribal y el vanidoso ya rechazó ser pendiente. Ambos circulan por el desierto, el modesto que tiene el respaldo del jefe tribal, al ingresar a cualquier tienda, es recibido con mucho respeto y admiración por el solo hecho de pronunciar el nombre de su jefe tribal. Si algún asaltante lo sorprende, el hombre modesto le dice: “Estoy bajo la tutela del jefe...”, y por ello es dejado tranquilo. En cuanto al vanidoso, debe enfrentarse con los más duros y rudos de los problemas y desastres; pues a lo largo del viaje sufre de interminable miedo y de tensión continuada, es humillado y es amigo de la mendicidad.

¡Alma Vanidosa Mía!, Sepa que eres el beduino viajero, este mundo es el desierto y tu pobreza y impotencia no tienen limites. Tus enemigos y necesidades son interminables. Como la cosa es así, pide auxilio al verdadero Dueño del desierto y Su eterno Soberano, para que te liberes de la humillación y el temor de los desastres.

Esta bendita frase, El Nombre de Allah, es un gran tesoro y que nunca se desvanece. Tu pobreza esta ligada a una inmensa y absoluta misericordia; ésta es más que toda creación. Tu necesidad depende de un magnífico poderío que es también absoluto y en Su poder están las riendas de todo lo existente, desde el átomo hasta los planetas. Tu pobreza y tu necesidad son, pues, intermediarios aceptables ante el Poderoso, el Clemente y Merecedor de toda gloria.

La persona que se mueve utilizando esta frase y el ser que medita pronunciando la misma; la persona que la recita mañana y tarde es como aquel que se encuentra cumpliendo con el servicio militar. Usa el nombre del estado y no teme a nadie, habla en nombre de la ley y en nombre del estado. De este modo, ejecuta Todo y es firme ante Todo.

Como hemos dicho inicialmente que todas las creaciones pronuncian el Nombre de Allah, esto significa que dicen: Bismillah, “En Nombre de Allah”. ¿No es así?

Supongamos que alguien llama a la gente para dirigirse hacia una dirección y les ordena realizar deberes diferentes. Tú, de inmediato, vas a estar seguro de que este alguien no se representa a sí mismo, tampoco, mueve a la masa gracias a su nombre y a su fuerza; sino que él es un soldado que hace todo en nombre del estado y es amparado por la fuerza de la ley vigente.

De esta misma forma, decimos que las criaturas de Allah cumplen con sus funciones en Nombre de Allah. Las semillas muy pequeñas llevan sobre sus cabezas grandiosos árboles y pesos tremendos. Es decir que cada árbol pronuncia Bismillah, En Nombre de Allah, y se llena de frutos procedentes del tesoro divino y es ofrecido a nosotros. Cada huerto dice: En Nombre de Allah y a consecuencia de ello, se convierte en una gran cocina del poderío de Allah y maduran en él varias especies de comidas deliciosas. Cada animal de beneficio, sea camélido, bovino u ovino dice: Bismillah, En Nombre de Allah, al decirlo, se convierte en una fuente de leche fresca y gracias al que da el sustento, Allah, recibimos el más limpio y sutil de los alimentos que es la leche. Cada raíz de una planta o césped dice: Bismillah, En Nombre de Allah, por ello, En Nombre de Allah y En Nombre del Clemente son ablandadas todas las superficies sólidas y son perforadas con suavidad.

Ver extendidas las ramas en el aire llevando sobre sí las frutas, saber que las raíces se extienden dentro de las rocas de piedra y almacenan su alimento en lo más oscuro de la tierra. Ver como las hojas verdes soportan las elevadas temperaturas y como son azotadas por el calor abrasador del sol y pese a ello, son tiernas y espléndidas... todo esto, constituye un golpe fuerte en el rostro de los materialistas que son siervos de las causas y efectos.

Es un grito en sus rostros que les dice: Sabed que la razón de vuestra jactanciosidad, presentada en vuestra supuesta fortaleza, no es tal, porque nada dentro de vosotros funciona de por sí, sino que recibe órdenes del Único - Allah - Quien hizo que las diminutas y suaves venas fueran como el báculo de Moisés (la paz sea con él) que hendió las rocas tras recibir una orden: “Golpea la piedra con tu báculo”. (2:60)

َقُل&# 1618;نَا اضْر&# 1616;بْْ بِعَ&# 1589;َاكَ الْح&# 1614;جَرَ

Las blandas hojas son como los miembros corporales de Abraham(la paz sea con él)aquellos miembros que leيan frente al calor del fuego:

“،Oh Fuego! Sé frيo y paz...”.

يَا نَار&# 1615; كُون&# 1616;ى بَرْ&# 1583;ًا وَ سَلا&# 1614;مًا

21:69 Como ya todas las cosas, en el Universo, dicen lo que significa: Bismillah, En Nombre de Allah y asي obtienen las mercedes de Allah y nos sonotorgadas. Nosotros también tenemos que decir: Bismillah. Damos diciéndolo y tomamos diciéndolo y debemos rechazar aquellos de quienes no nombren a Allah al darnos.

Una pregunta: Nosotros respetamos y veneramos a Quien que a través suyo somos agraciados. ؟Qué es lo que pide de nosotros nuestro Creador Allah, Quién es el dueٌo verdadero?

La Respuesta: Sabed que el Otorgador Verdadero nos pide, como pago por las mercedes otorgadas tres cosas: Uno es El recuerdo a él. Uno es Agra-decimiento. Uno es el Pensamiento. Decir: “En Nombre de Allah” al comienzo es recordaciَn del mismo. Decir al concluir: “Gracias a Allah” es agradecimiento. Lo que hay entre sي, es pensamiento y meditaciَn en cuanto a las maravillas otorgadas por Allah y que estas maravillas son del poderيo del عnico, Eterno, son obsequio de Su Misericordia que abarca Todo. Esta meditaciَn es pensamiento loable.

Pero, ؟No estلn de acuerdo conmigo que quien besa los pies de un simple hombre por el mero hecho de haberle llevado un regalo del sultلn que es una persona ignorante? ؟Qué pasa entonces con aquél que alaba la materia que trae beneficio, que la ama y se distrae del Otorgador verdadero? ؟Acaso no es mil veces mلs ignorante que aquél?

،Oh Alma!, Si no quieres ser como este ignorante, pues da en Nombre de Allah, toma en Nombre de Allah, comienza en Nombre de Allah y actْa en Nombre de Allah.